Estas señales se colocan normalmente en un punto notable o visible sobre el terreno adyacente, por lo que son fácilmente visibles y reconocibles por todos los vecinos de los pueblos colindantes.
Gallegos del Campo limita al sur con la localidad de San Cristobal de Aliste y con El Poyo, ambos pertenecientes al vecino municipio de San Vitero.

Siempre se ha dicho que la naturaleza y la buena vecindad son uno de los principales atractivos de los pueblos alistanos, por ello no es de extrañar que existan múltiples vínculos entre las diferentes localidades vecinas a nuestro pueblo.

Otra tradición de la comarca, aunque cada vez más en desuso, es la de cocer en horno de leña de jara y encina o roble, el pan casero más conocido aquí como hogazas.

Para hacer el pan, en todo Aliste, se usaba la Recentadura, también conocida en la comarca como Hurmiento, y que no es otra cosa que la Masa Madre.
Una tradición singular y muy arraigada de esta localidad y con la que se identifican todos sus habitantes es la fiesta conocida como La Rosca, por la que un joven de la localidad, elegido el año anterior, tras un pasacalles con gran ceremonial por el que se lleva a cabo el corte del ramo y que culmina en la casa del anfitrión, para posteriormente tener que invitar a un banquete, primero a los mozos y mozas, jóvenes sin casar, y después a los casados y gente mayor, con diferentes bebidas y aperitivos.

Otra costumbre singular que nos podemos encontrar en esta localidades su peculiar forma de celebrar los bautizos, compartiendo entre todos los habitantes del pueblo y acompañantes gran cantidad de dulces que son lanzados al aire a la finalización de la ceremonia.

Inherente al folklore está la vestimenta, manteos y mandiles, monteras y gabachas y por supuesto la capa parda alistana de honras y respeto elaborada con paños pardos de oveja negra son señas de identidad de esta tierra.

En Gallegos del Campo nos encontraremos también con pinares de repoblación en la zona este de su término, lo que supone una masa arbórea importante donde se dan los mejores hongos (sobre todo níscalos) dentro del coto de setas, además de ser reserva de caza todo el término.
Pero en cualquier parte del término municipal de Gallegos del Campo nos podemos encontrar numerosos tipos de setas, boletus… lo que es reconocido como un Municipio Micológico de especial protección.


Lejos del ruido y la contaminación de las grandes ciudades, pero sobre todo de la contaminación lumínica que generan, en Gallegos del Campo nos encontramos con un verdadero paraíso para los apasionados del cielo limpio y oscuro que permite observar el firmamento con detenimiento, con entusiasmo, y con el asombro de encontrar en él un auténtico manto sembrado de estrellas.

Pocos lugares en esta parte de la Península Ibérica pueden presumir de reunir las circunstancias ambientales idóneas para constituirse como puntos de referencia para la observación astronómica. De este modo, en Gallegos del Campo disponemos de los cuatro factores determinantes para que un aficionado a la astronomía pueda disfrutar de la contemplación de las estrellas como son la baja densidad demográfica, su altitud, y sobre todo la preeminencia de cielos despejados y ausencia de contaminación lumínica.
Separar el grano de la paja, algo tan sencillo como ancestral, práctico olvidada ya para muchos y que sin embargo en determinados cultivos, como es el garbanzo, se sigue realizando de forma manual en muchos de nuestros pueblos alistanos.

Una gran riqueza medioambiental de esta localidad, y del conjunto de la comarca, lo constituyen los numerosos arroyos y riachuelos que surcan sus tierras.

Los molinos se encuentran diseminados en cauces de ríos y arroyos a lo largo de todo Aliste, aprovechando sus cauces y extrayendo la fuerza del agua se conseguía transformar el grano en harina.

En Gallegos del Campo, como en el resto de la comarca, los molinos constituían un apoyo indispensable de su economía de subsistencia. Durante los últimos años se ha llevado a cabo una restauración, en lo que se conoce como Ruta de los Molinos, aunque todavía quede mucho trecho por recorrer, dado el valor paisajístico que suponen, como un elemento primordial de la arquitectura popular alistana y elemento importante como recurso turístico, aún sin apenas explotar, de la comarca.
Los datos más antiguos que se conocen del entorno de Gallegos del Campo proceden de la Edad del Hierro, unos 1800 años antes de Cristo documentados en el yacimiento de La Mazada y El Castrillón entre Gallegos y San Cristóbal, asentamientos situados a más de 900 m de altitud en los que se han encontrado restos de cerámica y escorias con esa antigüedad, algunos de los cuales están expuestos en el Museo de Zamora.

Casa Mazada es un monte situado a unos 4 kilómetros de distancia de Gallegos del Campo en cuya cima se encuentra una cueva rocosa de doble fondo probablemente habitada en tiempos inmemorables. Su silueta mira al poniente, con una altitud de 903 metros y con una hectárea aproximadamente de extensión sobre una elevada cumbre cuyas laderas descienden con fuerte pendiente sobre los arroyos Valtravieso y Llamiellas.

Si todas las civilizaciones dejan huella, el paso de la civilización musulmana no iba a ser menos en nuestra localidad. Existe la leyenda de que en el paraje de Risenda, al sureste de Gallegos del Campo, se construyó por parte de los musulmanes una cueva, denominada La Cueva de los Moros, de la que aún hoy en día se pueden apreciar algunos vestigios.

La vivienda tradicional alistana se diseñaba con mampostería en rudos muros, incluso también sillería en zonas de apoyo, esquinas y bordes, a base de adobe, y con tejados de pizarra y/o teja El acceso a la vivienda se hacía mediante amplios portalones que daban a corrales, pajares, almacenes o estancias de aperos en zonas bajas.

Dentro del casco urbano de nuestra localidad se encuentran numerosos vestigios de esta arquitectura tradicional, con sus característicos tejados de pizarra y de teja árabe, muchos de ellos en claro abandono.
La despoblación que ha sufrido la localidad a lo largo de la última mitad del siglo XX ha sido la tónica generalizada de la mayoría de los pequeños pueblos de nuestra España rural y que ahora ha adoptado el término de “España vaciada o vacía”.

Siempre se ha considerado a las llaves como un símbolo de poder, es el instrumento con el que se abren y cierran los lugares y las cosas preciadas que de ese modo permanecen ocultas al mundo. La llave es poderosa, pues permite unir y desunir, como así lo representa uno de los portadores de llaves más famoso en Occidente, San Pedro, por lo que, estar en posesión de una llave maestra nos permitirá poder abrir más de una sola puerta. Nosotros en esta imagen les mostramos las cerraduras de nuestra calle Carrichana, donde se encuentra nuestra pequeña industria artesana de miel. Estas cerraduras son la mejor muestra del pasado de nuestro pueblo, ejemplo de la importancia de compartir en comunidad.
Una posible variante de la Vía Romana XVII se considera que discurrió entre Gallegos del Campo, San Vitero y Rabanales, pues así lo indican los miliarios existentes en estas localidades junto a gran cantidad de vestigios romanos.

En Gallegos del Campo disponemos de un Miliario, descubierto por D. Luis Juan Pascual, que fuera médico en Figueruela de Arriba, en el cementerio cerca del castro del pueblo. Este miliario es del año 2017 que coincide con la muerte de Caracalla.

La vida del campo en Aliste tiene algo que maravilla, probablemente sea la tranquilidad, el ver pasar la vida viviendo el presente tras despertarte el sonido de los gallos de los corrales al alba.
Gallegos del Campo y la comarca de Aliste son un claro ejemplo de reserva de los valores morales necesarios para preservar los recursos naturales y sociales del medio rural.

Bibliografía utilizada
ADATA (2002) Guía de Recursos Turísticos de Aliste, Tábara y Alba. Zamora: Heraldo de Zamora
Baéz Mezquita, J.M. y Esteban Ramírez, A.L. (2000) La Casa Tradicional en las Tierras de Alba y Aliste. Zamora: Instituto de Estudios Zamoranos Florian de O`Campo.
Esparza Arroyo, A. (1986) Castros de la Edad del Hierro en el Noroeste Zamorano. Zamora: Instituto de Estudios Zamoranos Florián de O’Campo. Diputación de Zamora
Fernández Fernández, J.L. (2016) La iglesia parroquial de Gallegos del Campo 1905-1909. Conferencia realizada en Gallegos del Campo el 7 de agosto de 2016
Gómez Moreno, M. (1980) Catálogo Monumental de la Provincia de Zamora. https://bibliotecadigital.jcyl.es/
Gómez Ríos, M. (2001) Alba y Aliste en la visita de Don Manuel Cid y Monroy, 1791. Zamora: Edit. Semuret
Pérez Lorenzo, J.F. (2010) Gallegos del Campo. http://www.gallegosdelcampo.com:80/Historia.aspx